sábado, 14 de noviembre de 2015

La noche del poeta

La noche del poeta


A Mario Benedetti:
De su poema “No te rindas”


La noche del diecisiete de mayo es buena para morir ¾pensó el poeta. Toda mi vida he luchado, enfrentando al poder con mi retórica, pero ¡ya me cansé! Es hora de ceder el paso a las  nuevas generaciones y yo, simplemente desaparecer. “No ansié nunca ser inmortal porque ello presupone el hastío.”* Y, sin pretender serlo, ya estoy cansado del mundo capitalista e injusto en el que vivo.
            ¾Y ¿Qué hay de aquello que preconizabas?:
No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo…
¾No, mi hermano, estoy viejo, enfermo y decepcionado; el cuerpo cansado, mis pulmones desechos.
            ¾¡Sólo repito tus palabras!... lo que afirmaste:
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros
y destapar el cielo…
El poeta se removió en su lecho, suspiró y restregó sus ojos, limpiando la humedad que el sentimiento provocaba. Tosió y al recuperarse, repitió melancólicamente… destapar el cielo.
La voz, continuó:
¾No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños…
            Un fulgor de dignidad y entereza iluminó momentáneamente la figura maltrecha, mientras respondía.
            ¾En efecto, tengo mucha vida en mis sueños, pero mermas en mi existencia, y al morir, esos sueños se irán conmigo.
            ¾¡No!, no… porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero,
porque existe el vino y el amor, es cierto;
porque no hay heridas que no cure el tiempo…

Por eso, tu obra y tus sueños perdurarán conmigo… ¡Te lo dice, el Tiempo!

Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti López.
Mario Benedetti
(1920 – 2009)
* Francisco Tario


22 de septiembre de 2015

viernes, 13 de noviembre de 2015

Pesadilla (minificción)










Pesadilla

Gárgamel

…Se podía reír o llorar,
 gritar desesperadamente y
 ni siquiera uno mismo se oía…
Tiempo destrozado
Amparo Dávila


Corría con desesperación, volteando hacia todos lados en busca de una salida; altos muros de piedra escoltaban su carrera, callejones que no conducían a ningún lado; vuelta tras vuelta sin encontrar el escape y …¡El aliento caliente y pútrido, persiguiéndole  a milímetros de su cuello!, extendiéndose  sobre su rostro. Sintió el zarpazo en el hombro, el bramar amenazante, la baba ardiente recorrer su espalda… ¡Iba a ser devorado! Emitió un grito desgarrador… ¡Julia, hazte a un lado, estás roncando y me babeaste!

domingo, 8 de noviembre de 2015

"SUSPENSIÓN DE ACTIVIDADES"

“SUSPESIÓN DE ACTIVIDADES”



Contigo me iría gratis… le dijo al oído, y se alejó con un dejo de coquetería y una sonrisa incitadora. Caminó balanceando provocativamente la cadera, y dejando translucir en su andar la diminuta ropa interior  cubierta por la tersura del vestido corto, adherido al cuerpo.
La siguió a distancia hasta que abandonó el bar por la puerta trasera. El callejón oscuro al que desembocaba el lupanar escondió la atrayente figura, y sólo el sonido del taconeo delató el movimiento en la penumbra. Caminaba despacio, segura de que era seguida de cerca  por el sujeto que había enganchado con su seductora provocación.
Sintió el jalón que la aprisionó contra el muro y el abrazo cercándola,  el cuerpo que le impedía el escape, del que no deseaba huir; las caricias ardientes y apresuradas que él intentó inmediatamente, buscaban una respuesta de igual intensidad; los besos apasionados,  acicateados  por una lengua vivaz, húmeda y caliente, estimulándo el apetito sexual, provocaron su excitación. Se dejó llevar por la fogosidad del momento, y en un frotar de cuerpos, sudores y gemidos que se prolongó por minutos, terminaron recostados en los adoquines del estrecho callejón.
¾Soy Juana y trabajo en éste lugar. Me gustaste desde hace tiempo que te vi. No me había acercado, porque me vigilan; sólo convivo con los clientes que el Chueco me escoge. Ahora escapé, pero no puedo hacerlo seguido. Dame tu número de celular y te aviso cuando podamos vernos. Y, tú ¿Quién eres?
¾Soy Guillermo, el Memo me dicen los cuates. Bueno, me decían, ahora me llaman el Memijes, porque así se llama la compañía de anuncios espectaculares en la que trabajo.
¾¿Pegas anuncios  de los que están en las azoteas y los muros?
¾Sí. Cuando veas un anuncio que diga: “DISPONIBILIDAD”, es señal de que pronto llegaré a darle color con un comercial; y si lo que ves es: “CLAUSURADO” o “EN SUSPENSIÓN DE ACTIVIDADES”, es que ya me quitaron el trabajo ¾dijo sonriendo.
Siguieron frecuentándose subrepticiamente cada que había una oportunidad. La relación creció en un compromiso sentimental y, comenzaron a planear la fuga. La fecha se fijó para el domingo dieciocho de octubre. Ella saldría de compras a una tienda departamental ¾como siempre, acompañada por un guardián. Se escaparía por el vestidor, él la esperaría afuera en un vehículo.

Escogió varias prendas y se metió al probador. Después de un rato, salió y escogió otras más; siguió haciéndolo bajo la mirada aburrida del guardián en turno. Sentado, observaba el almacén, paseando su mirada a su alrededor. Movió su mano para cambiar de posición y rozó el bolso de la chica, con curiosidad lo abrió y comenzó a hurgar: pañuelos desechables, lápices, encendedor, cigarrillos… teléfono celular. Lo encendió y vio su directorio; llamó su atención un contacto identificado con el número uno. Marcó y, contestó una voz varonil…

El noticiero matutino informó:
“Un hombre de unos 25 años, fue hallado colgado de un puente de la delegación Iztapalapa, en la Ciudad de México, presentaba dos disparos de arma de fuego en la cabeza. El cuerpo vestía pantalón de mezclilla, playera obscura y estaba descalzo. Se localizó una cartulina a varios metros,  con una rara sentencia en clave, que será analizada por personal especializado, decía:
¡Ahora sí, Cabrón!, estás ¡CLAUSURADO!…   en ¡SUSPESIÓN DE ACTIVIDADES!.


8 de noviembre de 2015

miércoles, 28 de octubre de 2015

Una idea espeluznante (minificción)






Una idea espeluznante


Gárgamel

Me entrego a ti para que hagas…
lo que quieras.
Mátame, ámame, bésame,
Si así lo deseas…
Poema erótico
Pandora (seudónimo)


En la oscuridad inducida, la sensación de asfixia lo exasperaba; transpiraba copiosamente por el nerviosismo y la ansiedad; el áspero costal que le cubría la cara lo raspaba al menor movimiento, y la resequedad de la garganta le producía escozor. La saliva pastosa y enlodada con sabor a tierra seca, le pegaba la lengua al paladar. Sentía  rocas calientes que se friccionaban, lacerando con cada movimiento la parte interna de la boca, cuarteada por la sed; la lengua le dolía al moverla. El calor extenuante lo debilitaba. Con las manos atadas a la espalda y los pies amarrados por los tobillos, aguardaba ansiosamente a que le diera agua. Desesperado, a punto de desfallecer, y haciendo un esfuerzo logró gritar:
            ¡Amanda!, ¡Amanda!, ya no me gustó tu juego erótico… ¡Desátame!
           


26 de octubre de 2015